Suavecito para abajo, para abajo, para abajo...

¿Qué dirá Fukuyama? ¿Cuál será el Fin de la Historia? Cayó el muro y el capitalismo se encargó de levantar los suyos. Se derrumba en este ciclo un modelo mundial. El seno mismo del capitalismo financiero tambalea con su propia medicina; la misma que durante años nos recetó a los países que nacimos en el tercero de los mundos. Se escuchan voces desde Francia sobre cómo reformular el Capitalismo. Keynes se levanta de la tumba y da algunas indicaciones. Algunos creen que lo entienden. ¿Podrá Keynes? ¿El pueblo estadounidense se encargará de barrer los platos rotos que la especulación financiera privada produjo en Wall Street? ¿Cuántos bancos más se desbancan y caen? ¿Efecto Jazz, Cristina? Los negros pobres y marginados que lo crearon seguramente estarán orgullosos de darle el nombre a una explosión económica que le es ajena.

Un juez y un presidente entendidos en entendimiento humano.

Terminaba el partido de Gimnasia de Jujuy con Argentinos Juniors. –Bolivianos-, le grita el árbitro, Saúl Laverni, a los jugadores del club jujeño que le protestaban. El juez, muchas veces, para no parar en Jujuy por “incomodidad”, se aloja a 100 kilómetros, en Salta, “que tiene vida nocturna”. Un año antes, Laverni, frente a Independiente, le dijo a un jugador jujeño que rezongaba: -cállese, juegue, son bolivianos-. De los dichos del juez se entera el presidente del club, Raúl Ulloa (hermano de Néstor Ulloa, el ex presidente del Fideicomiso Banco Nación, enrolado en el escándalo del caso Skanska). Ulloa lo increpa al árbitro en pleno campo de juego: –no voy a permitir que aquí me llamen boliviano-. Uno se creyó muy vivo intentando humillar, el otro, el defensor de causas perdidas, reconoció la “bajeza” a la que lo asemejaban y así respondió. Ambos estaban convencidos que ser boliviano es un insulto. Como en España, si nos llaman “sudacas”… con todo orgullo.

viernes, 28 de marzo de 2008

El campo rebelde

Cada vez más huérfanos de tierras, los productores pregonan por la racionalidad que a los Kirchner les falta en los dichos y en los hechos. Las retenciones del gobierno se llevan todo, hasta la patria misma, hasta la bandera misma, en nombre de la voraz recolección tributaria. Con esto, los pequeños y medianos productores son los que siembran, mientras que es Cristina la que cosecha. Semillas de tempestades está enterrando en los campos, al tanto que los únicos beneficiados son las grandes empresas extranjeras como Cargill, Bunge, Dreyfus, que con esta política, más temprano que tarde, se van a quedar con las tierras de los pequeños y medianos productores.

No es que está mal el hecho de retener, sino la forma en que lo hace y para qué lo hace. En la santa gracia del principio de igualdad, las retenciones son iguales para todos: grandes, medianos y pequeños pagan lo mismo, cuando la equidad afirma lo diferente: mientras más grande más retención –así debería ser, pero no lo es-. Se pisan las banderas, la pacha misma empieza a hablar en otras lenguas. Nuestra tierra aprende inglés, francés, ruso o chino, más rápido de lo que una brote tarda en ser arrancado de sus raíces. Son los de afuera, o los grandes terratenientes, como los Anchorena, Álzaga, Unzué, de la burguesía intermediaria o de capa superior, los que se llenan los bolsillos y a los que los beneficia cualquier cosa: o que le bajen las retenciones, o que sigan así para poder comprar las chacras de los campesinos venidos a la quiebra. Son estos grandes latifundistas los que también alquilan las tierras a los pequeños productores, a precios módicamente voladores. Urquía, y su superpoderosa aceitera General Deheza, es un tema aparte y particular, con su aduana propia, su subvencionado ferrocarril directo al puerto de Bs.As., y su puesto en el Congreso Nacional por el Frente Para la Victoria. Así cualquiera.

Los K no tardaron en hablar de la tan ansiada “distribución de las riquezas”. En el tema tributario, se afirma que a la nación, en su caso, le puede servir retener ganancias de una provincia rica para darle una parte a las provincias más pobres, logrando así una distribución equitativa de las riquezas. De esto es de lo que se agarran Cristina y sus agrupaciones Libres del Sur o Barrios de Pie. Pero tanto se jactó de la Sinceridad, que hasta esta cualidad se asustó y faltó a la cita. Cristina no retiene para redistribuir en las provincias. ¡Las retenciones, con los K, no son coparticipables! Esto le sirve para tener bien cortitos a los gobernadores e intendentes títeres. Si quieren plata, que preparen la lengua y la minifalda para hablar con los Kirchner. Es aquél viejo Pacto Social que anunció en su campaña: o están con nosotros, o lo compramos para que estén con nosotros, o los molemos a palos –con nuestras patotas pagas- para que estén con nosotros. Las provincias reciben poco o nada de estas retenciones. Si algo logran arrancarle a los K, es porque hablaron con De Vido, para hacer una de sus célebres obras públicas, en donde la inflación parece caerle muy bien a este ministro: sus obras valen mucho más de lo que en realidad salen. Nada invierten en educación, en salud, en hospitales o escuelas. Nada vuelve al campo. Las subvenciones a los ganaderos o tamberos son mínimas, y sólo para algunos pocos amigos suyos de Buenos Aires, para callar al grupo Clarín y a los grandes medios de desinformación. ¿El interior?, ¡mal, gracias! Las retenciones son una puja llevada a cabo desde Francia por el Club de París. Claro, para pagarles la deuda ilegítima que tenemos con ellos. Se beneficia Dreyfus, y la futura concesionaria del Tren Bala, que con el presupuesto de esa obra podríamos poner en funcionamiento todas las vías férreas del país. Pero no, Cristina viajó por el mundo antes de las elecciones haciendo algunos arreglitos que ahora debe pagar.

El campo está rebelado y no es que sean los nostálgicos de la dictadura los que apoyan esta causa, como insinuó la señora K (si yo veo a Cecilia Pando esténse seguros que algo le digo) ¡Vil maniobra pseudo política para correr el eje de la discusión! Se nota y se siente lo poco que escuchan al pueblo, y cómo intentan dividirlo con mentiras o hechos meramente aislados. Se evidencia su vista de cíclope: su ojo único no le permite ver más que una única realidad: la de la mentira y el doble discurso. Raros bichos son estos Kirchner: con un solo ojo y dos lenguas y una cola que se mueve en vaivenes cuando el capitalismo francés, español, ruso o chino (no me equivoco cuando hablo de capitalismo chino) se babean por nuestras tierras. Argentina no es ningún país libre con esta política. Argentina sigue siendo un país oprimido. Si tanto quieren recaudar, ¿por qué en vez de cagar a los pequeños y medianos campesinos -evitando hablar de la reforma agraria que tanto pánico les da-, no nacionalizan el petróleo, el gas y las minas? Por qué no le cobran más impuestos a la Bridas, a la British, a la Barrik, a Telefónica, a Telecom, y a todas las grandes multinacionales. ¡Por supuesto que no! Semejante blasfemia al dios de las inversiones puede llevar a que el país sea independiente.

En fin, ella dijo una frase que no importó mucho a los medios, pero que grabadas están: “yo no estoy en contra de los pooles, porque este es el capitalismo y la rentabilidad”. Dicho esto, no queda nada más que aclarar sobre el lado en el que camina Cristina. Gobierna para unos pocos.

La OEA muestra su sangre.

Nacida a la luz del anticomunismo –concepto bastante amplio que abarcaba a todo aquél que discutía las instituciones o el sistema económico estadounidense-, abiertamente declarada como tal, en medio del asesinato de Jorge Gaitán –futuro presidente de Colombia, “inconveniente para los EEUU”-, en el ámbito del Bogotazo, la OEA muestra de dónde viene. ¿Por qué no condenó a Colombia por haber invadido territorio ecuatoriano? Simplemente porque los yanquis no lo quisieron (ellos fueron los únicos que, evidentemente, apoyaron la doctrina Bush llevada a cabo por Uribe). No me imagino las voces mundiales –sí lo hago, che- que se hubieran alzado si Ecuador fuera el que invadía Colombia.

Siempre que llovió, paró.

No le quedó otra al gobernador pampeano que intervenir el municipio. Tierno no daba para más. Una tormenta ha pasado en Santa Rosa, confirmando que la movilización popular es soberana en sus pagos. El 2001 ha marcado a fuego el camino de los argentinos. Esta vez fue la capital de La Pampa. Pero nubes de tormenta se avecinan en todo el territorio nacional. Donde hubo fuego, cenizas quedan.

La soledad.

Te está encontrando la soledad. Te carcome. Y te envuelve. Te levantaste, quitaste tus denuncias. Tal vez no tenías un porqué. Abrazaste entre vueltas y vueltas. Pero lo que hiciste no tiene perdón. América, la que quiere recuperar su nombre, está volviendo, está naciendo y ya no quiere moverle la cola a nadie. Al fin Neruda verá la hora de la aurora. Que se levanten los Allendes, los Goulart, los Moreno, los Gaitán, los Sandino. Porque estás siendo testigo, Mr. Uribe, de tu soledad. Tal vez en poco tiempo la América nuestra se alíe con Fukuyama, pero para su bronca, quizás el fin de la historia sea al revés. Los medios del mundo no entienden que hay una América al sur de lo que ellos siempre llamaron América.

Algún día verás.

Será que tanto escucho su música, que esta vez lo absuelvo de la culpa, pero no del cargo, como también lo hice con Mario Benedetti. Fue en enero del año pasado cuando el poeta, para mi sorpresa, se pronunció a favor de las pasteras. Ahora Jaime Roos participó del mega recital que organizó Botnia en Fray Bentos para lavar su cara del olor que escupe al aire. Pero el artista se excusó: mandó a tapar las gigantografías donde aparecían las firmas de la finlandesa, y dijo que actuaba para los fraybentinos, no para Botnia. Claro que no se me escapa el hecho de que es Botnia quien le paga y que su vocero es el hijo del Ministro de Economía de Tabaré. Algún día verás… que Galeano tenía –y tiene- razón.

martes, 18 de marzo de 2008

Un debate para sentar línea.

Ser o no ser. Ésa es la cuestión. En el santo nombre del progresismo, hay quienes se pelean por estar más a la izquierda que sus pares de zapatos izquierdos. Legalizar o no las drogas es el punto, la línea y la coma. ¿Cómo es eso de permitir el consumo? ¿En beneficio de quién? Pues bien, no intentaré pelear con molinos de viento para sentar cabeza.

Primero lo básico. La cuestión semántica es permitir o no, o regularizar o no; y no legalizar o no; pues legalizar, está legalizado: la ley lo prohíbe.

Segundo: hay que tener en cuenta el desdoblamiento que hay que hacerle a la discusión, que es algo bastante diluido a la hora de hablar del tema. Qué es lo que se debe permitir y qué no. Desde qué punto de vista hay que tomarlo. Qué criterio sentar.

El desdoblamiento se refiere a dos cuestiones: 1) permitir o no la tenencia de drogas para consumo personal; y 2) regularizar el sistema de ventas de drogas.

Al primero punto responderé SÍ, aunque haré mis observaciones. Tener drogas para el consumo personal hoy en día está penalizado por la ley argentina. Esto debe ser derogado porque quien se droga no es un delincuente. Triste estigma el de darle a un adicto doble etiqueta al precio de una. Pero el Estado tiene el deber de hacerse cargo de lo que daña la salud de las personas. Es entonces donde viene el punto de vista sociológico, y no el meramente ideológico –que llega, incluso, a ser contradictorio con las mismas ideologías de quienes se tildan de progresistas; o sea, la ideología llega a contradecir la ideología-. ¿Por qué? Pues por el hecho de que las drogas, incluso la marihuana –donde un porro tiene cuatro veces más alquitrán que un cigarrillo-, abstraen a los consumidores de la realidad. Y es aquí donde chocan las ideas. ¿Acaso no queremos un pueblo despierto, bien integrado a la realidad, aunque ella le escupa a la cara? Por eso el “pero” al sí. La gente en vez de irse del ambiente, de las circunstancias que lo rodean y le molesta, debe luchar contra ella para cambiarla a su favor. La droga no es una buena arma para esto. Es más, es un arma del poder para apagar o apaciguar las mentes (de ahí el boom en la implementación de las drogas en todos los sectores sociales), para que nadie critique, para que nadie vea, para que nadie escuche. La juventud suele ser la más rebelde ante el status quo, pero con las drogas el interruptor está en off. Y eso es lo que hay que combatir: para que todo cambie, es necesario que no nos impongan los “beneficios” de la droga (incluso que no nos intenten anunciar –desde arriba, evidentemente- que la marihuana no es una droga), pues eso hará que nada cambie. Estoy convencido de que no hay que “comprar” ese discurso, que bajo el manto de ser muy “progre” termina dando tumbos hacia la derecha conservadora.
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Al segundo punto –sobre si hay que regularizar el sistema de ventas de drogas-, pues mi respuesta es un contundente NO. ¿Vas a aliarte con el enemigo por el solo hecho de no poder con él? Son los mismos narcos lo que quieren esto. Es deber del Estado velar por la salud de las personas y no ponerse en contra de ellas (es llamativo el significado del verbo velar, pero lo uso como sinónimo de “protección”). Hoy tanto se pelea contra las drogas legales (alcohol y tabaco) ¿y vamos a dejar que una más –o muchas más- entren en el campo de lo “permitido vender”? Dicen que regularizando las ventas el Estado podrá controlar la “calidad” de las drogas e incluso podrá cobrarles impuestos a sus productores. Sostengo que ésta es una conclusión falaz. El Estado no debe controlar la calidad de las drogas, sino por el contrario, debe eliminarlas. ¿Podrá controlar el precio, estableciendo cientos y cientos de impuestos sobre ellas, de tal forma que éste sea un impedimento para el acceso? Pues bien, el Estado no debe beneficiarse con impuestos de los productos que dañan a las personas; tiene otras formas y otros productos de los cuales sostenerse –por ejemplo, re-estatizando el petróleo y las minas-. Pero aún así, si es que nos atenemos a este justificativo –el de los impuestos- sucederá lo que ha pasado con los cigarrillos y el alcohol: a mayor impuesto a un producto, más salen a la venta marcas de menor calidad del mismo productor, y el justificativo del “control de calidad” vuelve a quedar en jaque. Así, las “marihuaneras” o “cocaineras”, etcétera, tendrán el mismo supremo poder que ostentan las tabacaleras, y la lucha contra ellas será bastante más difícil. Con esto, llegamos a la conclusión de que es mucho más engorroso pelear contra una industria de productos legales –como lo vemos con las tabacaleras- que contra una industria de productos ilegales (donde no se debe confundir una industria ilegal de productos legales –por ejemplo, el tráfico de cervezas, porque la cerveza es un producto legal que estaría siendo producido o vendido de forma ilegal-). Es mucho más difícil luchar contra estos productos legales pero que hacen daño, simplemente porque están al amparo de la ley y el comercio. Sólo se las puede regular, no prohibir. A un producto ilegal se lo debe eliminar de raíz, y no sacar provecho de él. Si el Estado actual no ha podido combatir las drogas ha sido por su propia capacidad de ser cómplice del narcotráfico (Hola Uribe, Hola Medialuna Boliviana, Hola CIA).

Un Harry que no es Potter.

Diez semanas estuvo Harry en Afganistán. Aparentemente combatiendo y tirando tiros contra aparentemente alguien. Y estalló en la felicidad de estar en una guerra imperialista: "Es muy agradable ser como una persona normal por al menos una vez, creo que será lo más normal que jamás vaya a ser", dijo, como si fuera normal que un país invada a otra nación y mate a civiles, que aparentemente son terroristas, como quien pisa un hormiguero, que aparentemente es una comunidad de nadies.

Jujuy de los DDHH.

¿Que los Kirchner apoyaron a Barrionuevo, mano derecha de Fellner, para que sea gobernador, a pesar de que tiene un pacto con el narcotráfico de Segura? ¿Que los Kirchner apoyaron a Barrionuevo a pesar de que acaba de nombrar a un funcionario de la última dictadura militar, Sergio Jenefes, como miembro del máximo tribunal de justicia de la provincia, sin concurso y a dedo? ¿Que en la capital jujeña el nuevo intendente radical, "Chli" Jorge, nombró como Director de Seguridad Ciudadana al custodio del genocida Bulacio, Luis Alberto Morales? No ver para creer.

Día internacional de la mujer

8 de marzo. Mercurio se adueñó de otro día, que pisa el suelo mientras borra sus huellas. No es un día comercial; es un día de historia. En 1908, en los talleres textiles de Nueva York a ellas las intimidaban: grandes carteles decían “Si no viene el domingo, no piense en regresar el lunes”. Y la sangre corrió. El fuego también. Hoy son ellas, porque lucharon para serlo. No lo consuman; conmemórenlo.

martes, 11 de marzo de 2008

Apuntes sobre la pobreza

En Argentina casi la mitad de la población vive bajo la línea de la pobreza. No creo que nadie haya elegido ser pobre. Más miserables son los gobernantes –que muchas veces ni siquiera elegimos, pues fueron de facto- que nos han llevado a esta situación. Sin embargo, hoy se lucha para salir de ella, y se satanizan a quienes quieren reivindicaciones sociales. Los Señores del Mundo hablan de Democracia en un mundo donde, en muchos lugares -en especial en los sitios que ellos apoyan- el pueblo no gobierna. Bajo ese manto –el del “gobierno del pueblo”- está la realidad: una plutocracia con tintes de caquistocracia (gobeirno de los peores). Para acabar con ello, no hay nada mejor que la lucha (a través de una marcha, por ejemplo).

La pobreza económica existe, así también la de pensamiento. Muchos indigentes, por su afán de conseguir una miga de pan, dejan de lado su estudio para conseguir el dinero para comprarla. O trabajan para comer, o se educan y no comen. Y si no comen, ¿cómo educarse? ¿pueden el cuerpo físico y el mental llevar a cabo tal hazaña?. La realidad muestra que no. Son las opciones que el sistema les da a los pobres que él mismo creó. Los pobres existen y es el sistema económico que nos rige el culpable de todo: las grandes empresas monopolizan la producción y, por ello, el trabajo. Sus ganancias dependen de la mano de obra barata y de las ventas sobrevaluadas. Los precios desprecian a los trabajadores y humillan a sus sueldos depreciados. Si no trabajan por dos pesos al día, no hay trabajo, no hay comida y no hay dignidad. Ellas imponen las condiciones de labores y las de vida; ellas alienan al hombre. El vivo vive del bobo, y el bobo de su trabajo. Así, no se educa porque el ciego, posible culpable de un “economicidio”, puede llegar a ver, y el sordo, base de un sistema sin bases, puede llegar a escuchar. Para lo único que nos educan es para tener miedo: miedo a no tener trabajo, miedo a perder el trabajo, miedo a luchar por los derechos, miedo a cambiar, miedo a tener miedo.

El pobre vive con un estigma: el de ser pobre. Si sos pobre podés ser delincuente, entonces, por precaución, no te dan el trabajo. Así, la igualdad de oportunidades deja de ser igual para todos, y se convierte en una igualdad para los desiguales, para las elites que etiquetan a los de clase baja para hundirlos aún más en la indigencia. Si sos pobre y conseguís trabajo, el sistema te intima a renunciar a tus derechos laborales, como lo hace con muchos de clase media: o trabajás en negro sin derecho a nada, ni siquiera a estar enfermo, o seguís caminando por la calle con un diario en mano leyendo los clasificados. El sistema no discrimina: el acceso a la calle es igual para todos.


Así, el sistema crea pobres y, para reflejarles su pobreza, también crea vidrieras. La cultura del consumo les impone querer tener lo que la televisión manda. Su estado económico se lo impide. He ahí que nace la delincuencia. Los sueldos miserables no alcanzan ni para comer. "Aumentó el delito en la Argentina", afirman, escandalizados, los periódicos. Evidentemente la inflación tiene algo que ver. Si no les alcanza a los pobres con los sueldos de miseria por un trabajo explotador, no es casualidad que el hecho de salir a robar les resulte "más rentable". Por ello, no es la solución imponer penas más duras a quienes delinquen para que dejen de hacerlo, sino establecer un régimen laboral verdaderamente popular, con sueldos dignos y horarios saludables. Una economía y un Esatado que estén al servicio del pueblo y no en contra de él y a favor de los inescrupulosos empresarios, que añoran el monopolio y el oligopolio, la flexibilización laboral y el neoliberal¡smo del sálvese quien pueda -o quien tenga-. Hemos demostrado que la pobreza no está en la sangre, sino en el sitema económico que necesita pobres para tener negocios más rentables. Mayor desocupación, mayor oferta laboral; lo que implica peor oferta salarial. Es el juego del tómelo o déjelo. Y así ganan unos pocos y a otros, la mayoría, los obligan a acostumbrarse al pauperismo. Hay quienes estamos hartos de aceptar a la injusticia como costumbre y a obedecerla como destino, decía Eduardo Galeano... Y no le falta razón. La pobreza es una cuestión de fondo del sistema. Por eso, hay que ponerlo al revés.

Otra nota del jujeño de Kirchner-Fellner.

Ya hablamos del círculo del poder en Jujuy, y que en él está metido Néstor Ulloa, uno de los más comprometidos en la estafa del caso Skanska. Ahora, la nueva presidenta de Fideicomisos del Banco Nación lo acusa de dos transferencias irregulares por un total de 26 millones de dólares en abril del año pasado sin autorización, ni aviso alguno a las autoridades competentes. De ese monto, 22.010.000 fueron destinados al Gasoducto Patagónico de Kirchner y 4.250.000 a un fideicomiso que financia obras eléctricas en Jujuy. Los negocios son los negocios.

El dato Kosovo.

Más allá de la naturaleza del conflicto serbo-kosovar, a la Argentina le puede ser muy perjudicial reconocer la declaración unilateral de independencia de Kosovo, porque dejaría un precedente que aliente a los kelpers de Malvinas a decirse unilateralmente independientes. De todas formas, el canciller Taiana dijo que nuestro país no va a reconocer el nuevo status que dice tener la población albana de la región. Lo mismo hizo España, para no alentar a los vascos.

Re-privatizaron YPF

Una tarea digna hubiera sido que el Estado Argentino se apodere de todas las acciones de la española REPSOL en nuestro país. Pero no: Kirchner llamó, Repsol vendió, Esquenazi compró. Esquenazi, capo del grupo Petersen, es un millonario testaferro, en ciertos negocios, de los súper K. Rara compra: Esquenazi no puso un peso. Entre Bancos extranjeros -uno tiene los fondos de Santa Cruz- y la misma Petrolera Española, financiaron la venta. Extraña también porque a ninguna empresa que tenga tan escaso capital para estas transacciones, como lo tiene Petersen, tiene tantas facilidades para acceder a estos créditos.

La huella de Cuba

Fidel anunció que no volverá a sus funciones. El mundo opinó. Lo cierto es que en Cuba hacen falta cambios –como lo reconocen los mismos Castro-, pero dentro de la revolución, defendiéndola a rajatabla. Tuvo que salir del trauma de la caída de Berlín. Sobrevivió al fin de la historia. Padeció el bloqueo de EEUU y de los países títeres latinoamericanos (que desarrollaron el neoliberalismo, bajo dictaduras y “democracias”). Desde Miami quieren que vuelva a ser el prostíbulo yanqui. El socialismo quiere que sea un socialismo a la no sé qué, pues ya no entiendo (es una forma de decirlo) a los socialistas brasileños, chilenos y españoles, que le hacen el juego a los grandes empresarios; y menos mal que así no lo será. De la China que tiene el nombre de comunista pero es capitalista, Cuba debe tener cuidado. Del capitalismo de Estado, en un avance dialéctico hacia la superación de las contradicciones internas. Mala noticia para los vendedores de noticias: no habrá perestroika. Esa islita, que eleva la voz frente a las orillas yanquis, tiene revolución para rato.

Las flores de Hillary

No hablan mucho del patio trasero, pero una vez que lo hacen, lo hacen mal. Hillary Clinton habló de Chile y alabó las políticas educacionales de Bachelet y Lagos. Aparentemente no está al tanto que Chile vive una crisis educacional importante, sacada a la luz por los estudiantes secundarios que a cada rato toman las calles para derogar la privatista Ley de Educación (LOCE), mientras son reprimidos por el gobierno. Ellos intentan terminar con el sistema mercantilizador de la educación impuesto en toda Latinoamérica por el Banco Mundial. "La derogación de la LOCE implicaría la vuelta al socialismo" decía un diputado de la derecha, en defensa de la ley pinochetista. Para flores, mejor no traerlas marchitas.

martes, 4 de marzo de 2008

No habrá guerra.

Ay Uribe, ay Uribe. Seguís con tu original tesis del Pentágono. Casi ponés en jaque el canje humanitario y acuñaste, en una visión divina, una espada de Damocles sobre la vida de los que decís defender y querer “rescatar”. Las FARC ya han anunciado que seguirán proponiendo el proceso de paz. Y se aliviaron –por así decirlo- los familiares de los detenidos por la guerrilla, que casi se infartan cuando Uribe, ay Uribe, dio a conocer su “triunfo” bélico en un territorio extranjero. No estuvo tan errado Chávez cuando comparó el accionar del gobierno colombiano con el de Israel, patrocinado por los United States, que en nombre de la seguridad interna ataca países extranjeros para aniquilar “terroristas”. No creo que sea otra la explicación de un movimiento, meramente amedrentador, de las tropas venezolanas y ecuatorianas.

Ay Uribe, utilizaste la teoría de la legítima defensa (preventiva), alias doctrina Bush, contra unos guerrilleros que atacaron en calzoncillos y remeras. Y mostraste al mundo lo que desde el norte te han mandado a hacer: exhibir las pruebas, contundentes –por así decirlo-, de la conexión FARC-Venezuela-Ecuador-Nicaragua (Chàvez y Correa ya las han reachazado). No pasarán muchos días, creo yo –quizá como ironía-, en la que también demuestres la conexión con Bolivia y Cuba. Por supuesto, Brasil y Perú, limítrofes con tu país, serán meros espectadores, porque a los ojos del mundo, de los señores del mundo, no les interesa desafiar a gobiernos más o menos cómplices de este orden mundial que nos ningunea a cada paso.

Igual, como lo hice suponer, no pienso que Venezuela o Ecuador empiecen una guerra contra Colombia (“contra” no quiere decir “victimizar”). Pero, conociendo las tácticas de EEUU, no vaya a ser que un día de estos nos madruguemos con la noticia de que Venezuela atacó sin razón a un batallón colombiano en algún lugar de la Mancha, de cuyo nombre no me acuerdo. Es que la historia me viene en vaivenes y refucilos: el auto ataque del buque Maine, que comenzó la guerra Hispano-Estadounidense; el suceso del Lusitania, en la Primera Guerra Mundial; la mentira del USS Madox, en el golfo de Tolkín, para invadir Vietnam; el dudoso caso Bin Laden-Torres Gemelas-CIA-Bush-Petróleo; las bombas de destrucción masiva en Irak; y el terminante etcétera, que no sería otra cosa que una aplicación en otros países -en este caso Colombia- de la operación Northwoods.

Ay Uribe, lo único que unía a todos era el acuerdo humanitario. Sólo estás logrando la división que tanto fomenta EEUU, que es el único que hasta el momento te prestó el apotyo. Argentina, por su lado, ya condenó los hechos, y Francia se lamentó porque mataron a su conexión con Betancourt. A su vez, el ultra conservador presidente de Perú, Alan García, calificó de "inaceptable" la invasión del territorio ecuatoriano. De igual manera, la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, señaló: "No podemos estar de acuerdo en que no se respeten las fronteras y lamentamos que Ecuador se haya sentido agredido". También, el jefe de Estado de Paraguay, Nicanor Duarte Frutos, condenó la "agresión a la soberanía" y abogó porque "este conflicto se pueda resolver sin poner en riesgo la paz y la estabilidad en la región". Ay, Uribe, te estás quedando solo…

Mirá quién pisa estos pagos.

George Bush compró 5 mil hectáreas de nuesto suelo. Cristina recibe al paraguayo Lino Oviedo, que, además de ser amigo de Ménem, está acusado de narcotráfico y tráfico de armas, amén de asesinar al vice presidente de su país, Argaña. Firmó tratados con el dictador africano de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang, si bien lo retó por la situación de los derechos humanos en su país.

Kirchner nos come.

En el pueblo cordobés de La Calera, 400 niños de hasta 6 años padecen desnutrición. En el Chaco, entre enero y octubre del 2007, se produjo la muerte de 333 niños: “la desnutrición es una de sus causas principales”. En Tucumán, donde los alumnos de las escuelas se desmayaban de hambre, los médicos “reciben la orden de no registrar la muerte de niños recién nacidos y anotarlos como muertes fetales”, para “mejorar” el índice de mortalidad infantil, según denuncia del diputado Eduardo Macaluse.

Gueto Palestino

Otra idea nacionalsocialista israelí. Enteros muros de concretos y de palabras, de sólidas órdenes hacia un pueblo "inferior" que no tiene el derecho de ser, porque fue borrado de los mapas y de la historia. En el gueto palestino sobreviven los acusados de no ser nada más que el estorbo de la expansión y del control; vidas y vidas sometidas al impiadoso destino del encierro y las cadenas en nombre de quienes pregonan el nombre de la libertad. Quien se alza contra esta fatalidad es una "escoria terrorista", etiqueta del mundo del deber ser en la guerra del ser.

¿Qué pasa con Irán?

Si ha habido un retraso en los planes de EEUU, es por culpa de Rusia, que firmó tratados con Irán para proveerle uranio, y gracias a la propia incompetencia de Bush, que está empantanado en Irak y Afganistán buscando una forma elegante de huir de ahí. Sin embargo, eso no calma el hervor del presidente electo fraudulentamente, que sigue acosando al país asiático con amenazas de guerra. Uno de los inspectores de la ONU, Hans Blix, antes de la invasión a Irak, decía que "Bush tenía la certeza absoluta de que el país poseía armas de destrucción masiva y ni la más remota idea de dónde estaban las mismas". Certeza absoluta, creencia de pocos. La misma receta, el mismo mal, la misma bala, el mismo fusil, los mismos muertos. Que así no sea.